lunes, 25 de agosto de 2014

Acto Vigésimo Aniversario - Educación Privada para Trabajadores - Pedagogía de la Proximidad

13 de Agosto de 2014 - Vigésimo Aniversario
Instituto Manuel Dorrego

Autoridades, colegas, comunidad educativa, amigos:

Celebrar un aniversario siempre en un motivo de alegría, camaradería y seguramente de balances.
Hoy nos reunimos, para celebrar el vigésimo aniversario de nuestra Institución, y elegimos como fecha el día en que Manuel Dorrego asumiera como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, como hace ya más de dos décadas asumíamos el compromiso de poner este Establecimiento Educativo en marcha.
Salvando las distancias, entendimos como símbolo el hecho de asumir responsabilidades ya que ilustraba en gran parte el desafío educativo que el Colegio Dorrego iniciara hace 20 años.
Seguramente son inagotables los agradecimientos y reconocimientos que debemos a quienes permitieron que ese inicio de actividades de 1994 con 60 alumnos y 4 docentes se transformase en este colegio con 500 alumnos y 40 docentes entre sus tres niveles que diariamente recrean la ilusión de seguir haciendo de la educación una herramienta de cambio y progreso social.
Alicia Ortega, mi madre. Con su inagotable solvencia docente enseñando no solo a nuestros primeros alumnos y siendo su Directora sino también formándonos a nosotros en la tarea y en la pasión por la enseñanza.
Claudia Palumbo, mi esposa. Con su constancia, su compromiso y su optimismo a prueba de todo, aún en momentos realmente desalentadores.
Los docentes que nos acompañan desde siempre o desde los más tiernos inicios. Karina en su entrega. Analía en su lealtad. Horacio en su empatía para entender en cada momento que es lo prioritario.
Pero más allá de cada uno de los cimientos de humanidad y docencia sobre los que hemos construido esta Institución es necesario resaltar que el Instituto Manuel Dorrego y la Educación Pública de Gestión Privada no existen producto de un capricho de quienes emprendimos el desafío de fundar estos establecimientos, ni tampoco son una aventura económica de las leyes del mercado.
El Instituto Dorrego y como él cientos de colegios de gestión privada que sirven a los sectores  económicamente más postergados de la sociedad bonaerense son hijos y frutos de una demanda, un reclamo y una necesidad de miles de familias que día a día buscan responsablemente el lugar donde confiar lo más preciado. La educación, la formación de sus hijos.
Este reclamo de las familias, de encontrar ese sitio que sea El Lugar de sus hijos también está presente en los docentes que eligen desarrollar su vocación en este tipo de emprendimientos educativos en la convicción que encontraran el acompañamiento, el apoyo y todo lo humanamente posible para que puedan hacer su tarea del mejor modo.
Somos hijos de un reclamo tanto de los padres como de los docentes para encontrar un ámbito donde albergar todos los anhelos de construir una educación facilitadora del crecimiento de nuestros niños y jóvenes.
Y para aquellos que han visto en el Instituto Dorrego ese lugar, nuestro eterno agradecimiento.
Si hemos tenido una virtud en estas dos décadas de existencia de nuestro colegio ha sido ser ARMONIZADORES de aspiraciones, sueños y deseos de una comunidad.
Armonizadores de esfuerzos docentes e ilusiones familiares.
Armonizadores entre lo ideal y lo posible sin jamás abandonar la utopía de una sociedad mejor construida desde la educación.
Las Leyes provinciales e incluso la Constitución Nacional reconocen a la Educación Privada como un derecho de TODOS LOS CIUDADANOS.
El Derecho de las familias a elegir libremente donde educar a sus hijos, en que proyecto y en que valores. El derecho de optar.
Incluso se dispone desde la ley la asistencia económica con aporte estatal para garantizar que el ejercicio de este derecho sea posible también a quienes menos recursos disponen.
Así de presente está este derecho a la educación en las normas escritas que dan forma a nuestro sistema educativo.
Y así de lejos está la verdadera inclusión de este espacio educativo, digo de la educación de gestión privada,  en el imaginario los medios, en el discurso de los políticos, gremialistas y en las políticas activas del Estado para el apuntalamiento de este sector en los principios de equidad distributiva y de justicia social.
Si en medio de la crisis educativa que vivimos aún nuestros hijos se educan, en gran parte lo debemos al compromiso y dinamismo de las comunidades que optaron por servicios educativos como el nuestro.
Los números son concluyentes, en la Provincia de Buenos Aires de cada 10 alumnos 4 están en un establecimiento de gestión privada.
Es evidente que no todos son ricos sino el 40% de los bonaerenses nadaría en la abundancia.
Cuatro de cada diez alumnos bonaerenses optan por establecimientos privados como el Dorrego porque buscan un verdadero proyecto de crecimiento a través de la educación y confían en nosotros.
Cuatro de cada 10 chicos. Cuatro de cada 10 familias.
El estado provincial destina a nuestro sector solo sesenta centavos de cada 10 pesos que destina a educación. Es claro, solo el 6% para el 40% de los estudiantes.
Una enorme desproporción e injusticia fundamentalmente con quienes más necesitan de la educación para poder dignificar sus vidas y el futuro de sus hijos.
En el marco de este olvido y estas postergaciones el Instituto Dorrego cumple con dignidad y alegría su segunda década de existencia al servicio de la educación popular, acompañado por su comunidad y sintiendo el enorme orgullo de no dar abasto con más vacantes que nos requiere la comunidad, desbordándonos año a año.
Esa es la valoración que la comunidad hace de nosotros. Nos demanda, nos busca, nos elige. Nos quiere. Y ese es nuestro mejor pago.
Es el motor de este desafío y la razón de esta comunión con nuestros padres, docentes, alumnos y vecinos. Un concepto evangélico. Una pedagogía de la proximidad.
La cercanía a la comunidad, a los alumnos, a los padres, a los docentes nos hace fuertes ya que nos permite entender profundamente las problemáticas, las angustias, los requerimientos y los anhelos de los nuestros, y desde la PROXIMIDAD nos impulsan a perfeccionarnos en nuestros esfuerzos para dar las respuestas educativas que se nos piden.
La PROXIMIDAD nos impulsa también como educadores a asumir diversas funciones: el conocimiento del contexto y la cultura cotidiana que viven los alumnos;  la atención personalizada y cálida a cada uno de ellos;  el descubrimiento de las  necesidades vitales y educativas,  las posibilidades y las oportunidades de ayuda que ofrece la relación humana cercana y entrañable y la escucha permanente de sus expectativas, miedos y esperanzas.
Hoy nos convoca la dicha de celebrar 20 años de proximidad pedagógica. Veinte años de ver en esa proximidad a un SER PRÓXIMO. A un PRÓJIMO. A un hermano.
Desde esa concepción pedagógica de la proximidad que nos permite acercarnos al verdadero entendimiento, simplemente quiero decir a esta noble institución y a esta hermosa comunidad, como solemos cantar en familia: FELIZ EN TU DÍA Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS.
Lic. Marcelo Cabrera

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